Tecnología LED: Ahorro y Sostenibilidad

Tecnología LED: Ahorro y Sostenibilidad

 

La tecnología Light Emitting Diode (diodo semiconductor que emite luz al ser atravesado por una corriente eléctrica) se ha instalado en nuestras vidas y lo ha hecho para quedarse. Y es que el LED tiene grandes beneficios y ventajas no sólo en cuanto a iluminación se refiere, sino también en cuanto ahorro y sostenibilidad.

 

Son muchos los expertos que manifiestan que la tecnología LED es más segura que la luz tradicional, porque es menos contaminante: no tiene mercurio ni tungsteno. Además, reduce las emisiones de CO2 en un 80%. También hay que destacar el hecho de que dura muchísimo más: hasta 45.000 horas de uso (más de 15 años, si la encendemos unas 8 horas al día), con un mantenimiento mínimo.

 

Asimismo, este tipo de iluminación no genera calor, así que no quema (el 80% de la energía que consume se convierte en luz, al contrario que la bombilla incandescente, que pierde ese mismo porcentaje en forma de calor).

 

Como se ha señalado anteriormente, en cuanto al ahorro energético las bombillas LED también presentan grandes ventajas, ya que consumen hasta un 85% menos que las bombillas tradicionales). En la factura de la luz, un consumidor puede llegar a ahorrar entre 50 y más de 200 euros.

 

Por otra parte, la iluminación LED resiste temperaturas más extremas que las bombillas incandescentes, además de mayor humedad y vibraciones. Esta tecnología es capaz también de soportar un enorme número de ciclos sin perjuicio para su rendimiento (las veces que se enciende y se apaga) y, además, reproduce los colores con una gran fidelidad, con un índice cromático de 80 sobre 100. Tiene, asimismo, diferentes tonos de luz (fría, cálida) para ajustarse a todo tipo de ambientes.

 

Las luces LED llegan hasta la Capilla Sixtina

El desarrollo de esta tecnología está haciendo posible que cada día sean más las viviendas particulares, empresas, instituciones e instalaciones públicas las que se sumen a los beneficios de la Light Emitting Diode. De hecho, recientemente se han instalado 7.000 puntos de iluminación LED en la Capilla Sixtina, la infraestructura más famosa del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano, decorada con las pinturas del genial Miguel Ángel.

 

La instalación de estos puntos de iluminación se ha estudiado minuciosamente para resaltar todos los detalles de cada obra, además de protegerlas. Ahora, esta espectacular obra del Renacimiento dispone de una luz clara, pero no demasiado brillante, favoreciendo y potenciando la contemplación de los frescos de Miguel Ángel, Botticelli, Pietro Perugino, Domenico Ghirlandaio o Bartolomeo della Gatta.

 

El resultado es el ahorro energético y una luz clara y homogénea, que ilumina cada obra pictórica, desde el frontón del Juicio Final, a las bóvedas, o los laterales, de una manera uniformemente sin deslumbramiento para los visitantes.

 

Los 7.000 puntos de luz son imperceptibles, escondidos debajo de las cornisas, bajo las ventanas, para dar la sensación de que la iluminación no existe, pero sobre todo no son dañinos para las obras pues no emanan calor.

 

La luz LED, denominada así por sus siglas en inglés Light Emitting Diode (Diodo Emisor de Luz), y sus ventajas sobre la luz incandescente han sido destacadas en distintos foros en todo el mundo: bajo consumo de energía, un mayor tiempo de vida, tamaño reducido, resistencia a las vibraciones y poca emisión de calor.

 

Y es que son muchos los expertos que consideran el Diodo Emisor de Luz como la iluminación del futuro, la luz del siglo XXI. De hecho, la eficiencia de la tecnología LED va en ascenso mientras que su costo desciende. Las proyecciones iniciales son que para el año 2020 el LED habrá conquistado buena parte del mercado de la iluminación para hogares.